Lanzar una nueva empresa es similar a lanzar un cohete al espacio. Por ejemplo, supongamos que para lanzar una nave a Marte se requieren tres etapas distintas. La primera etapa es cargar la nave de combustible para impulsarse fuera de la Tierra. La segunda etapa inicia cuando el combustible se agota, quedando la nave sin fuente de impulso, pero en dirección a la Luna, para que pueda utilizar el impulso gravitacional de esta para que la nave acelere al máximo de velocidad en dirección a Marte. Finalmente en la tercera etapa la nave utiliza energía solar para llegar a su objetivo final. En este ejemplo, la nave utiliza distintas fuentes de energía de acuerdo a la etapa de la misión y de acuerdo a la tasa de consumo de energía (burn rate) en cada etapa. La primera etapa requiere de mucho combustible dentro de la nave, ya que es imposible utilizar energía gravitacional y muy difícil utilizar la solar; para la segunda etapa se requiere mucha mayor energía por lo que el combustible no es una buena alternativa por costos y peso, en cambio la energía gravitacional cumple con el requisito; y la tercera etapa requiere poca energía adicional (la nave lleva inercia) pero necesita energía esporádica para hacer correcciones sobre la marcha.

Este ejemplo lo podemos fácilmente usar para entender el lanzamiento de una empresa. Todas las empresas exitosas, desde que aparecen en la mente del emprendedor hasta que se convierten en grandes transnacionales deben de pasar por tres etapas, la de inicio de operaciones, donde la empresa tiene a sus primeros clientes; la de crecimiento, en la cual la empresa desarrolla su mercado, compite eficientemente, desarrolla al equipo de talentos, y busca mayor crecimiento sostenido; y la de consolidación, donde la empresa busca tener a un nicho de mercado cautivo, con un crecimiento estable y fácil de pronosticar.

Cada una de estas etapas tiene una necesidad de energía específica, es decir, de financiamiento a la medida, y una tasa de consumo de energía diferente, o bien, una tasa de consumo de efectivo diferente (cash burn rate).

Cuando inicia la empresa:

Generalmente se piensa que para iniciar una empresa se necesita mucho dinero, lo cual es cierto, pero el dinero viene en distintas presentaciones, no nada más en efectivo.

Por ejemplo, para la etapa de inicio de operaciones las fuentes de financiamiento generalmente disponibles son los recursos personales como ahorros y tarjetas de crédito, pero también las aportaciones en especie como el tiempo, el coche y la casa; además de los recursos que nos puedan prestar los amigos y los familiares.

Otra buena fuente de financiamiento en especie es la experiencia de amistades que están dispuestos a donar su tiempo como contadores, abogados, asesores, etcétera.

Los proveedores de insumos pueden vendernos a plazos, los clientes pueden comprar con un descuento por adelantado, y quizá se tenga la suerte de encontrar a un inversionista ángel.

También se puede considerar hacer alianzas estratégicas con algunas empresas que están dentro de la cadena productiva, por ejemplo con un distribuidor, comerciante o proveedor. Estas alianzas son una fuente de combustible, sobretodo al considerar que si una alianza estratégica con el proveedor nos permite ahorrarnos el 50% de los costos de insumos a cambio de un porcentaje de utilidades futuras, es similar a un crédito para comprar el 50% de insumos a cambio de intereses que debemos pagar en el futuro. 

Todas estas fuentes son útiles ya que a pesar de no ser cantidades de dinero muy grandes, si producen suficiente combustible para lanzar a la empresa siempre y cuando sean utilizados de manera eficiente. También es importante entender que la mayoría de estos recursos son internos, es decir, dependen de las relaciones públicas del emprendedor, y no tanto de la empresa, y puede ser un financiamiento  muy caro, si por ejemplo un amigo decide invertir pero a cambio de un alto porcentaje de acciones.

Cuando la empresa crece

Para etapas de crecimiento de la empresa, donde la tasa de consumo de efectivo (el burn rate de la empresa) es muy alto, es necesario contar con fuentes alternas de financiamiento que no sean muy caras, que sean eficientes, y que estén disponibles para sostener altas tasas de crecimiento de las empresas. Algunas de las fuentes tradicionales que existen en el mercado son los bancos, para créditos empresariales a empresas que cumplen estrictos criterios de selección. Sin embargo, también existen fuentes alternativas poco conocidas pero muy eficientes como son las empresas de arrendamiento financiero para la renta de equipo, las empresas de factoraje para descontar las cuentas por cobrar con clientes clave, los proveedores de los principales insumos que ofrecen 30, 60, 90 o más días de crédito, algunas Sofoles para PyMEs que dan créditos a la medida, y empiezan a crearse algunos fondos de capital de riesgo. Estas fuentes son mucho mayores, tienen grandes cantidades disponibles de financiamiento, no son muy caras (comparado con las fuentes de financiamiento al iniciar una empresa, sin contar a los fondos de capital de riesgo), y sobretodo son fuentes que están disponibles para empresas pequeñas y medianas en crecimiento. Generalmente para obtener recursos de estas fuentes de financiamiento no se requiere tener buenas relaciones públicas, como es el caso de las fuentes para la etapa de inicio de operaciones, más bien requieren de una buena empresa, buenas referencias, buen equipo en la dirección de la empresa y sobretodo buenas proyecciones a futuro.

En resumen, es fundamental que los emprendedores entiendan cuales son las etapas por las que pasará su negocio, deben de poder proyectar la tasa de consumo de efectivo mensual promedio, y deben de poder identificar cuales son las fuentes de financiamiento para cada etapa. Al iniciar operaciones, la mejor recomendación es no perder el tiempo buscando dinero en efectivo, más bien se debe pasar el tiempo vendiendo y buscando financiamiento en especie. Una vez que la empresa se encuentra estable y con cierto crecimiento, ya se puede empezar a buscar recursos en efectivo con bancos y otros proveedores de financiamiento.