“ALGO HICIMOS MAL”

Palabras del presidente de Costa Rica Óscar Arias en la Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009
Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.
Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.
Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.
¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.
Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.
En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.
En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo. Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias.

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Cómo compiten Apple y Google

Dada la presencia de Microsoft en el sector de las PCs, pensamos en Apple y Google como amigos; ambos se unen para tratar de enfrentar a Microsoft Corp en el mercado mundial.

Por: Philip Elmer-DeWitt

Dada la enorme presencia de Microsoft en el sector de las PCs, tendemos a pensar en Apple y Google como amigos empresariales unidos contra un enemigo común.Pero las noticias del lunes de que el gobierno de Estados Unidos ha abierto una investigación sobre los “mandos enhebrados” de las dos compañías bajo la Ley Antimonopolios Clayton ha provocado una nueva mirada a la medida en que Apple y Google son, de hecho, competidores.

Asumimos, por cierto, que la alarma que llamó la atención de la Comisión Federal de Comercio es el puesto de Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google, en el consejo de Apple, ya que solo hay  directivo en común fuera de él, Arthur Levinson, antiguo presidente ejecutivo de Genentech, una compañía de manipulación de genes.

Se sabe que Schmidt se autoexcluye de juntas del consejo de Apple cuando se discute el iPhone. Eso tiene sentido. No sería justo que el equipo Android de Google recibiera información confidencial sobre los planes de Apple para futuros dispositivos móviles.

Pero saldrá de la sala Schmidt cuando surge el tema de Safari? O iTunes? O MobileMe?

Cuando se empieza a ver los cientos de productos de software que hacen Apple y Google- especialmente en Internet-las cosas se ponen complicadas rápido. Esta es una lista parcial de las áreas en las que sabemos que Apple y Google compiten:

  • Sistemas operativos para el Smartphone: iPhone contra Android
  • Navegadores de Internet: Safari contra Chrome
  • Música y video: iTunes contra YouTube
  • Computación en cúmulo: MobileMe contra iGoogle
  • Servicios de e-mail: Mail contra Gmail
  • Listas de direcciones: Address Book contra Contacts
  • Calendarios: iCal contra Google Calendar
  • Chat: iChat contra Google Talk
  • Fotografías: iPhota contra Picasa
  • Almacenaje de archivos: iDisk contra Google Docs

Podría haber muchas otras. Si ves algunas que nos hayan fallado, pónganlas en los comentarios y y las añadiremos aquí.Además, de acuerdo al New York Times, que sacó esta historia, los mandos enhebrados rara vez llevan a grandes enfrentamientos entre las compañías y el gobierno.

Es más fácil simplemente pedirle a los directores en la mira que renuncien a un consejo o al otro. Los puestos de Arthur Levinson probablemente están seguros.

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Thomas Jefferson con respecto a los bancos…

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Dell, American Express y Endeavor buscan a la PyME más Innovadora

American Express Company, Dell México y Endeavor México, convocan al 5to. Premio Dell - American Express Corporate Card 2009 a la Empresa más Innovadora, confirmando su alianza para impulsar una cultura emprendedora de alto nivel en México.

Este premio reconoce a pequeñas y medianas empresas (PyMEs), con hasta 100 empleados, con innovadoras aplicaciones de tecnologías de información y que permitan mejores experiencias de negocio a sus clientes*.

Los interesados deberán registrarse hasta el 3 de abril a través de las páginas www.amexcc.net/premioemprendedor o bien www.dell.com.mx/premiopyme, en donde permanecerá de manera confidencial su información durante todo el proceso de evaluación.

El ganador del Quinto Premio Dell - American Express Corporate Card 2009 a la Empresa más Innovadora, participa además en el concurso global ?Dell Small Business Excellence Award?, representando a México frente a países como Brasil, Canadá, Italia, China y Australia.

Para Dell es un orgullo continuar trabajando en esta iniciativa y reconocer a aquellas PyMEs que están decididas a transformar la industria en la que se encuentran. Sabemos que es un momento que presenta grandes retos, y oportunidades para aquellos decididos a innovar y mejorar la experiencia de sus clientes. “Hoy más que nunca invitamos a las PyMEs mexicanas se sumen a este proyecto y se den la oportunidad de ganar”, comentó Rogelio Velasco, Director General de Dell México.

Por su parte, Esteban Fuchs, Director de Commercial Card de American Express México, expresó “Este premio es un motor para impulsar la tenacidad y la innovación de los emprendedores mexicanos y representa también una importante fuente de motivación para las pequeñas y medianas empresas en nuestro país”.

“Hoy más que nunca es necesario celebrar y reconocer la confianza de los emprendedores, quienes a pesar de todo siguen arriesgando e invirtiendo para crecer, generar riqueza y empleos para todos nosotros. La crisis no está en su diccionario, la oportunidad sí, y eso se debe presumir por todos lados, de eso se trata este reconocimiento”, comentó Fernando Fabre, Director General Endeavor México.

La suma total del premio en México está repartido en $10,000 USD, menos impuestos, que American Express otorga en una Tarjeta American Express Corporate Card **, sin costo de cuota anual el primer año. El equivalente a $15,000 USD, menos impuestos, en materiales de mercadotecnia dirigidos a los Tarjetahabientes de American Express y sus clientes corporativos. Un día en Dell, incluyendo una reunión con Michael Dell, fundador y presidente del Consejo de Administración de Dell Inc., y $25,000 dólares americanos incluyendo impuestos en productos y servicios Dell. Además de la asesoría de negocio por parte de Endeavor México.

Quarksoft, la PyME ganadora del 4to. Premio Dell, American Express y Endeavor, ocupó el segundo lugar en la competencia mundial Dell Small Business Excellence Award 2008, lo cual refrenda la importancia de la competitividad del sector PyME nacional en el mundo y la trascendencia de este tipo de iniciativas en el sector empresarial mexicano.

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¡Un Oscar para Emprendedores Endeavor!

A pesar de que la historia de Benjamin Button es sin duda un caso extraño, el éxito de Ollin Studio ¡no nos sorprende nada! Desde su nombre Ollin (movimiento en Nahuatl), el estudio de post producción ha sido inquieto siempre y, desde su creación en 1996, su carrera al éxito no ha parado. Como buenos emprendedores, Alejandro Diego y Carlos Iturriaga comenzaron como un estudio de animación trabajando arduamente desde su garaje. Endeavor reconoció su talento en 2005 y desde entonces, su evolución se ha catapultado a los niveles más altos. Hoy el reconocimiento no sólo es de Endeavor sino de La Academia de Cinematografía a nivel internacional con el galardón más importante para la industria, el Oscar.

“El Extraño Caso de Benjamin Button” cuenta la curiosa historia de un hombre nacido a tan sólo 8 meses de embarazo que presenta inusuales y extremadamente debilitantes características. En lugar de seguir un ciclo de envejecimiento normal; cada día que transcurre, Button rejuvenece, viéndose más joven y adquiriendo más fuerza y agilidad mental. Es así como durante la primera hora de la película vemos a un hombre de 80 años que y rejuvenece a sus 70 , 60 y así sucesivamente.

No es casualidad que la historia vagamente basada en un cuento de F. Scott Fitzgerald, “El Extraño caso de Benjamin Button” tardará tanto en realizarse; crear un personaje computarizado pero 100% humano y creíble no es algo que se haya logrado anteriormente.

Del éxito de los efectos pendía la historia. Es así, con una gran meta de por medio, como aparece Ollin Studio. Gracias a su expertise en efectos visuales y un estudio con los más altos avances en tecnología los emprendedores mexicanos hacen realidad la historia de Phil Tippet. Con guiños, rasgos de expresión y piel casi tangible, Brad Pitt interpreta, de principio a fin y sin necesidad de maquillaje ni de incluir a otros actores, la trayectoria total de un hombre logrando uno de los papeles más importantes de su carrera y una nominación al Oscar.

El efecto creado por los emprendedores y por el resto del equipo es tan real y tal es la magia creada por los especialistas que la historia se digiere totalmente. “Solo hablaban del personaje Benjamin, nada mas creyeron en él”, dijo Cean Chaffin. Bajo la dirección de Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton y Craig Barron de Digital Domain, distintas agencias de efectos visuales unieron fuerzas para hacer todas las tomas de la película capturando la cabeza de Brad Pitt en una CG (computer graphics) y haciendo una especie de fotocopia registrando la actuación viva del cuerpo.

El éxito de la película, sus múltiples nominaciones y su merecido Oscar son prueba de que se cumplió la meta esperada por todo el equipo de producción. Sin embargo, para Endeavor el premio representa mucho más que un logro a nivel cinematográfico. El éxito de Alejandro Diego y Carlos Iturriaga es la prueba de que la magia de los emprendedores es una realidad y que hay que pensar en grande para hacerla en grande.

www.ollin.com.mx

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ArCcanto rompe las barreras del crecimiento de los emprendedores

Víctor Calderón y Arturo Merino son más que Emprendedores Endeavor, se trata de unos verdaderos aliados de la organización pues representan la única banca de inversión especializada en Pymes.

ArCcanto es una Banca de Inversión Pyme que obtiene DINERO INTELIGENTE. Ante la situación económica Arccanto impulsa el crecimiento de las Pymes presentando un expertise único en la obtención y uso inteligente de recursos financieros.

Con más de 15 años de experiencia, Víctor Calderón y Arturo Merino son el ejemplo vivo de que, cuando hay visión de por medio, los momentos de crisis pueden generar oportunidades. Como buenos emprendedores, ambos están conscientes del factor riesgo y su éxito es prueba de que saben, no sólo manejarlo sino utilizarlo a su favor.

Entre sus actividades más relevantes esta el diagnóstico financiero y la evaluación del perfil de la deuda en donde revisan la estructura financiera de la empresa y determinan si la empresa requiere crédito. De igual manera, ArCcanto tiene la capacidad de gestionar créditos no tradicionales. Sí, los Emprendedores Endeavor están conscientes de que para cada proyecto hay un crédito e institución financiera diferente y, con eso en mente, han logrado crear soluciones financieras estructuradas a través de las cuales logran créditos poco comunes y, con ellas, oportunidades de crecimiento que no suelen presentarse. Con la meta firme de garantizar el crecimiento de las Pymes, Arccanto realiza revisiones trimestrales para que los recursos obtenidos sean utilizados de manera adecuada y se aseguran de mitigar los riesgos del mercado mediante el uso de derivados financieros o seguro de crédito.

Con una cartera vencida menor al 1% y más de 1,000 millones de pesos otorgados en los últimos cuatro años a más de 650 empresas en México, parece que ArCcanto ha logrado lo imposible pues pone a disposición de los emprendedores un producto que aparentemente estaba en extinción: crecimiento en base a una sana estructura financiera. La desconfianza que ha generado el sistema financiero puede recuperarse con soluciones como ésta que, no sólo funcionan y benefician los ingresos de las empresas, sino que les permiten seguir creciendo, asegurando ingresos, empleos y éxito; todo bajo un blindaje financiero.
¡No cabe duda que Arccanto representa un aliado importante para Endeavor y para los emprendedores! www.arcanto.com

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Una Vacuna contra la Ignorancia?… Ojala lo pueda Leer Felipe Calderon

Los médicos adquieren instintos que el resto de los mortales no tenemos. Uno de ellos es el sentido de la urgencia. Saben que si no actúan rápido el paciente se les puede morir. Aquellos que trabajan con epidemias adquieren adicionalmente la necesidad de buscar antídotos o vacunas. Buscan, investigan, experimentan y si no son ellos los que las descubren, saben quién lo ha hecho.  Y cuando finalmente encuentran una, se les dispara un tercer y contundente instinto, el de vacunar a todo ser humano que se les atraviese por su lado. El caso que más se nos viene a todos a la cabeza es el de la vacuna Salk contra la epidemia del polio.

Se necesitó entonces que un médico, oncólogo para más datos, quien todavía practica su medicina los viernes de cada semana y por caprichos del destino y vaya uno a saber por qué otro bicho que lo picó, se metió a la política y llego a ser presidente de su país, hubiera tenido el olfato de descubrir que había una vacuna que nadie más había detectado y decidió aplicarla a toda la población que la necesitaba. Descubrió la vacuna contra la ignorancia!

El médico del que hablamos es el Doctor Tabaré Vásquez, presidente de Uruguay. Los pacientes, los chicos de primaria de su país.

Hace unos dos años largos se enteró en Davos, Suiza, del proyecto “One Laptop Per Child” o “Un Portátil Para Cada Niño” cuando Nicholas Negroponte lo presentó ante el World Economic Forum. El proyecto, que como su nombre lo dice aspiraba a dotar con un portátil a cada niño en edad escolar de primaria, pero conectado al Internet de alta velocidad y banda ancha, se presentó como una verdadera revolución educativa y una redención para los países en vías de desarrollo. Tabaré Vásquez entendió inmediatamente, sin que nadie se lo hiciera notar, que este proyecto proporcionaba lo más cercano que había encontrado como antídoto o vacuna contra la ignorancia. Hablamos de esa ignorancia crasa que genera miseria y esa miseria extrema que lleva a las gentes a la violencia. Ese mal endémico, esa patología crónica que se ha convertido  en la maldición de los países en vías de desarrollo.

Hizo cuentas rápidas; Uruguay, tiene más o menos 3,700,000 habitantes, con unos 260,000 chicos en edad escolar de primaria. Regresó a su país y sin pensarlo mucho ni hacer muchísimos estudios de factibilidad, ni crear comisiones de notables ni paneles de expertos que discutieran hasta la saciedad la bondad o maldad de una vacuna de este tipo, armado simple y llanamente con su instinto de médico, de uno que tiene ese sentido de la urgencia y el de vacunar a las gentes cuando se encuentra una vacuna efectiva contra una epidemia, ordenó precisamente 260,000 portátiles y toda la parafernalia necesaria para conectarlos al Internet de alta velocidad y banda ancha.

Entre el momento en que escuchó la propuesta de Negroponte y la llegada a puerto Uruguayo de los primeros portátiles pasó menos de un año.

Un año y tres meses después de la llegada del primer portátil a suelo Uruguayo, la transformación de la sociedad es evidente. Se han entregado más de 170,000 portátiles, con una eficiencia y velocidad que en la actualidad ronda en los 1,500 portátiles diarios entregados a los docentes y a los estudiantes de primaria. Los chicos son los dueños de los portátiles. Los llevan a sus casas y en muchos casos son ellos los que están enseñando a sus padres pues muchos de estos nunca fueron a la escuela y no saben leer ni escribir. No se han perdido, ni robado ni vendido ni empeñado casi ninguno pues un inteligente sistema de control posibilita el poder desactivarlo a control remoto por lo que el portátil de ahí en adelante sirve solo como un ladrillo que sirve de pisa papel. Se ha duplicado en muchos casos la asistencia escolar. Se ha minimizado la deserción de estudiantes, se ha observado aumentos hasta del 50% en el número de horas que los chicos permanecen en la escuela.

Para poder entregar un portátil, se lleva a cabo intensos procesos previos de inducción y entrenamiento a los docentes quienes son  los primeros en recibir un portátil de estos y, obviamente, con los alumnos. Las escuelas deben haberse dotado de un servidor, de los puntos de acceso de la señal de Internet y estabilizado la corriente eléctrica. Los portátiles vienen con hasta 200 libros de todo tipo, gratis, escogidos por el país respectivo y constituyen un ahorro monumental de dinero que facilita la financiación.

Para Septiembre de este año, Uruguay será el primer país del mundo en el cual la totalidad de los niños de primaria tendrán un portátil personal conectado al Internet de banda ancha. Si la conocíamos como la “Suiza de América”, tendremos que cambiarle el slogan porque tocará llamarla la “Finlandia de América” o mejor tal vez, llamar a una Finlandia “La Uruguay de Europa” porque ningún país del viejo continente podrá darse el lujo de decir, como lo puede decir Uruguay, que tiene vacunados a todos sus niños de primaria contra la epidemia de la ignorancia!

Rodrigo Arboleda H

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Mini retiros de 4 dias y la ley de las 4D

Por Matias Dutto

Me voy a tomar unos cuatro dias para descansar y tomar perspectiva del contexto donde andamos. Mirar un poco el panorama y sobre todo recargar energía. Mis últimos 60 dias fueron frenéticos, jornadas de muchas horas y bastante intensas.

En los cuatro dias, voy a aplicar algo que se me ocurrió llamar “La ley de las 4D para 4 dias de mini retiros”. Me vino como inspiración divina mientras escribía mi “Out of Office” al que agregué la palabra “unplugged”.

La ley de las 4″D” es simple. Consta de 4 disciplinas ludicas para hacer en unas mini vacaciones (o mini retiros):

★ Desconectar: Tal vez en unas vacaciones mas largas como una semana, 10 o 15 dias es dificil desconectar. Porque el estado “natural” es estar conectado: haciendo, observando, coordinando. Entonces uno carga disimuladamente queriendo la notebook [netbook/blackberry] y… ahi vamos! nuestros quince minutitos de mails el primer dia son 30′, y al pasar los dias ya tenes dos horitas en la playa y varias interrupciones en el dia laburando. [trabajando]

En cambio 4 dias es mas práctico para mentalizarse. No conectarse. No trabajar. Es como un fin de semana largo. Es un golpe tramposo al fluir cotidiano. Yo creo que es posible y es bueno hacerlo. Hay que hacer dieta de información y coordinación.

★ Dormir: Parece que uno lo dice como si fuera un vago!… pero en realidad es necesario dormir. Cuatro dias es el ideal  para ganar unas 32 horas de sueño [8 horas de sueño profundo] que son las necesarias para limpiar el cerebro.

Esas 8 horas, en codigo nerd, son como “desgrafmentar” el rigido. Completamente necesarias para una buena performance. Cuatro dias nos dan las 8 horas justas para hacerlo.

Divertirme: Eso es lo que uno trata de hacer cada dia. Diversión no es lo mismo que 4 dias onda Jim Morrison. Diversión es distracción amena. Haciendo cosas que te gusten. En mi caso llevo la camara, musica y mi moleskine para escribir. Tambien ganas de buscar aventuras y mantener buenas charlas con extraños, bohemios y gente interesante. Cosas que disfruto hacer.

Disfrutar que parece similar a divertirse pero no lo es. Porque uno pude estar en un ambiente divertido pero no disfrutar de ello. Disfrutar es tomar conciencia de las cosas buenas y las cosas malas que pasan.

De las buenas por obvias razones y de las malas porque podrían estar peor. Y como dice esa vieja frase que dice “Tanto como si piensas que estas mal o piensas que estes bien, en cualquiera de los dos casos estas en lo cierto y va a pasar” los cuatro dias entonces sirven para disfrutar, vivirlos y darle un respiro a la maquina.

Frenar para afilar la sierra, para equilibrar, para balancear y para disfrutar de cuatro dias en paz.

En formato hacker-snack, mis conclusiones:

- Tomate 4 dias cuando puedas. No tiene que ser un “fin de semana largo standar” porque esos fines de semana estan llenos de gente. Lo mejor son 4 dias al azar.

- Empeza un martes y terminalo un viernes. Tenes dos dias mas [sab/dom] para volver a las actividades y “ver que paso en tu ausencia” tomalos como un fin de semana standar. La idea es 4 dias de stop.

- Dormí 8 horas para lograr 6 horas de sueño profundo.

- Evitá drogas y optá por una vida sana, dieta equilibrada, un poco de deporte y lugares naturales.

- Cada 60 dias, un mini retiro de 4. {en lo posible} =)

- Llevá un cuaderno para escribir la experiencia y recordarla. A mano!

- Estar un buen rato de cada uno de esos dias solo.

- Elegí un lugar donde puedas mirar todas las estrellas.

- Recordá hacer un mix de actividades para cumplir con las 4D como quieras o como se te antoje:

    ★ Desconectar
    ★ Dormir
    ★ Divertirse
    ★ Disfrutar

Hasta la vuelta! Me cuentan como les fue?

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Discurso de Denisse Dresser en el Foro “México ante la Crisis”, frente a diputados, senadores, empresarios y funcionarios

29 de enero de 2009

México es un país privilegiado.
Tiene una ubicación geográfica extraordinaria y cuenta con grandes riquezas naturales. Está poblado por millones de personas talentosas y trabajadoras.

Pero a pesar de ello, la pregunta perenne sigue siendo: ¿por qué no crece a la velocidad que podría y debería? ¿Por qué seguimos discutiendo este tema año tras año, foro tras foro?

Aventuro algunas respuestas   y les pediría que me acompañaran en un ejercicio intelectual, recordando aquel famoso libro de Madame Calderón de la Barca llamado “La vida en México”, escrito en el siglo XVII, en el cual intenta describir las principales características del país.

Si Madame Calderón de la Barca escribiera su famoso libro hoy, tendría que cambiarle el título a “Oligopolilandia”. Porque desde el primer momento en el que pisara el país, se enfrentaría a los síntomas de una economía política disfuncional, con problemas que la crisis tan solo agrava.

Aterrizaría en uno de los aeropuertos más caros del mundo; se vería asediada por maleteros que controlan el servicio; tomaría un taxi de una compañía que se ha auto decretado un aumento de 30 por ciento en las tarifas, y si tuviera que cargar gasolina, lo haría sólo en Pemex.

En el hotel habría 75 por ciento de probabilidades de que consumiera una tortilla vendida por un solo distribuidor y si se enfermara del estómago y necesitara ir a una farmacia, descubriría que las medicinas allí cuestan más que en otros lugares que ha visitado.

Si le hablara de larga distancia a su esposo para quejarse de esta situación, pagaría una de las tarifas más elevadas de la OCDE. Y si prendiera la televisión para distraerse ante el mal rato, descubriría que sólo existen dos cadenas.

Para entender la situación en la que se encuentra, tendría que recordar lo que dijo Guillermo Ortiz hace unos días: no hemos creado las condiciones para que los recursos se usen de manera eficiente; o tendría que leer el libro “Good Capitalism/Bad Capitalism”, que explica por qué algunos países prosperan y otros se estancan; por qué algunos países promueven la equidad y otros no logran asegurarla.

La respuesta se encuentra en la mezcla correcta de Estado y mercado, de regulación e innovación. La clave del éxito -o el fracaso- se halla en el modelo económico: en la decisión de promover el capitalismo de Estado o el capitalismo oligárquico o el capitalismo de las grandes empresas o el capitalismo democrático.

Hoy México es un ejemplo clásico de lo que el Nobel de Economía Joseph Stiglitz denomina crony capitalism: el capitalismo de cuates, el capitalismo de cómplices, el capitalismo que no se basa en la competencia sino en su obstaculización.

Ese andamiaje de privilegios y “posiciones dominantes” y nudos sindicales en sectores cruciales -telecomunicaciones, servicios financieros, transporte, energía- que aprisiona a la economía y la vuelve ineficiente. Una mezcla de capitalismo de Estado y capitalismo oligárquico.

Hoy, México -inmerso en la crisis- está aún lejos de acceder al capitalismo dinámico donde el Estado no protege privilegios, defiende cotos, elige ganadores y permite la perpetuación de un pequeño grupo de oligarcas con el poder para vetar reformas que los perjudican.

A ese capitalismo en el cual las autoridades crean condiciones para los mercados abiertos, competitivos, innovadores, que proveen mejores productos a precios más baratos para los consumidores. Para los ciudadanos.

Hoy, México carga con los resultados de esfuerzos fallidos por modernizar su economía durante los últimos 20 años.

Las reformas de los 80 y 90 entrañaron la privatización, la liberalización comercial.

Pero esas reformas no produjeron una economía de mercado dinámica debido a la ausencia de una regulación gubernamental eficaz, capaz de crear mercados funcionales, competitivos.

En vez de transparencia y reglas claras, prevaleció la discrecionalidad entre los empresarios que se beneficiaron de las privatizaciones y los funcionarios del gobierno encargados de regularlos.

Las declaraciones de Agustín Carstens el martes pasado, en torno a la necesidad de combatir los monopolios en telefonía, son bienvenidas. Lamentablemente, se dan 18 años tarde. Y allí están los resultados de reformas quizás bien intencionadas, pero mal instrumentadas: una economía que no crece lo suficiente, una élite empresarial que no compite lo suficiente, un modelo económico que concentra la riqueza y distribuye mal la que hay..

Hoy, México está atrapado por una red intrincada de privilegios y vetos empresariales y posiciones dominantes en el mercado que inhiben un terreno nivelado de juego.

Una red descrita en el famoso artículo de la economista Anne Kruege: “The Political Economy of the Rent-Seeking Society” (”La Economía Política de la Sociedad Rentista”).

Una red que opera a base de favores, concesiones y protección regulatoria que el gobierno ofrece y miembros de la cúpula empresarial exigen como condición para invertir.

¿Quién? Alguien como el dueño de una distribuidora de maíz o el concesionario de una carretera privada o el comprador de un banco rescatado con el Fobaproa o el principal accionista de Telmex o el operador de una Afore.

Estos actores capturan rentas a través de la explotación o manipulación del entorno económico en lugar de generar ganancias legítimas a través de la innovación o la creación de riqueza.

Y los consumidores de México contribuyen a la fortuna de los rentistas cada vez que pagan la cuenta telefónica. La conexión a Internet. La cuota en la carretera. La tortilla con un precio fijo. La comisión de las Afores. La comisión por la tarjeta de crédito. Ejemplo tras ejemplo de rentas extraídas a través de la manipulación de mercado.

Y el rentismo acentúa la desigualdad, produce costos sociales, dilata el desarrollo, disminuye la productividad, aumenta los costos de transacción en una economía que -ante el imperativo de la competitividad- necesita disminuirlos.

Para extraer rentas, los “jugadores dominantes” han erigido altas barreras de entrada a nuevos jugadores, creando así cuellos de botella que inhiben la innovación y, por ende, el aumento de la productividad.

Estos cuellos de botella inhiben el crecimiento de México en un mundo cada vez más globalizado y competitivo, y son una razón clave detrás de la persistente desigualdad social, como lo sugiere el reporte del   Banco Mundial sobre México titulado: “Más allá de la polarización social y la captura del Estado”.

La concentración de la riqueza y del poder económico entre esos “jugadores dominantes” con frecuencia se traduce en ventajas injustas, captura regulatoria y políticas públicas que favorecen intereses particulares.

Peor aún, convierte a representantes del interés público -muchos de los diputados y senadores sentados aquí- en empleados de los intereses atrincherados. Convierte al gobierno en empleado de las personas más poderosas del país.

Y lleva a las siguientes preguntas: ¿Quién gobierna en México? ¿El Senado o Ricardo Salinas Pliego cuando logra controlar los vericuetos del proceso legislativo? ¿La Secretaría de Comunicaciones y Transportes o Unefon? ¿La Comisión Nacional Bancaria o los bancos que se rehúsan a cumplir con las obligaciones de transparencia que la ley les exige? ¿ La Secretaría de Educación Pública o Elba Esther Gordillo? ¿La Comisión Federal de Competencia o Carlos Slim? ¿Pemex o Carlos Romero Deschamps? ¿Ustedes o una serie de intereses que no logran contener?

Porque ante los vacíos de autoridad, la captura regulatoria y las decisiones de política pública que favorecen a una minoría, la respuesta parece obvia.

México hoy padece lo que algunos llaman “Estados dentro del Estado”, o lo que otros denominan “una economía sin un gobierno capaz de regularla de manera eficaz”. Eso -y no la caída de la producción petrolera- es lo que condena a México al sub desempeño crónico.

Una y otra vez, el debate sobre cómo promover el crecimiento, cómo fomentar la inversión y cómo generar el empleo se encuentra fuera de foco.

El gobierno cree que para lograr estos objetivos, basta con tenderle la mano al sector privado para que invierta bajo cualquier condición. Y el sector privado, por su parte, piensa que la panacea es que se le permita participar en el sector petrolero, por dar un ejemplo.

Pero ésa es sólo una solución parcial a un problema más profundo. El meollo detrás de la mediocridad de México se encuentra en su estructura económica y en las reglas del juego que la apuntalan.

Una estructura demasiado top heavy o pesada en la punta de la pirámide; una estructura oligopolizada donde unos cuantos se dedican a la extracción de rentas; una estructura de complicidades y colusiones que el gobierno permite y de la cual también se beneficia.

Claro, muchos de los miembros del gobierno de Felipe Calderón y muchos de los presentes en este foro, hablarán de crecimiento como una prioridad central.

Pero más bien lo perciben como una variable residual. Más bien parecería que buscan -y duele como ciudadana reconocerlo- asegurar un grado mínimo de avance para mantener la paz social, pero sin alterar la correlación de fuerzas existente. Sin cambiar la estructura económica de una manera fundamental.

Y el problema surge cuando ese modelo comienza a generar monstruos; cuando ese apoyo gubernamental a ciertas produce monopolios, duopolios y oligopolios que ya no pueden ser controlados; cuando las “criaturas del Estado” -como las llama Moisés Naim- amenazan con devorarlo.

Sólo así se entiende la devolución gubernamental de 550 millones de dólares a Ricardo Salinas Pliego, por intereses supuestamente mal cobrados, un día antes del fin del sexenio de Vicente Fox.

Sólo así se entiende el comunicado lamentable de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes hace un año celebrando la alianza entre Telemundo y Televisa, cuando en realidad revela una claudicación gubernamental ante la posibilidad de una tercera cadena.

Sólo así se comprende que nadie levante un dedo para sancionar a TV Azteca cuando viola la ley al rehusarse a transmitir los spots del IFE o se apropia del Cerro del Chiquihuite.

Sólo así se entiende la aprobación de la llamada “Ley Televisa” por la Cámara de Diputados y la de Senadores en 2006.

Sólo así se entiende la posposición ad infinitum en el Senado de una nueva ley de medios para promover la competencia en el sector.

Sólo así se comprende que la reforma de Pemex deje sin tocar el asunto del sindicato.

Sólo así se entiende la posibilidad de dar entrada a Carlos Slim a la televisión sin obligarlo a cumplir con las condiciones de su concesión original.

Síntomas de un gobierno ineficaz. Señales de un gobierno doblegado. Muestras de un gobierno coludido.

Con efectos cada vez más onerosos y cada vez más obvios que la crisis pone en evidencia, porque no logramos reformarnos a tiempo.

Mucha riqueza, pocos beneficiarios. Crecimiento estancado, país aletargado. Intereses atrincherados, reformas diluidas. Poca competencia, baja competitividad. Poder concentrado, democracia puesta en jaque. Un gobierno que en lugar de domesticar a las critaturas que ha concebido, ahora vive aterrorizado por ellas.

¿Cuáles son las consecuencias del mal capitalismo mexicano? Donde las élites tradicionales son fuertes, la gobernabilidad democrática es poco eficaz, los partidos políticos tienden a ser minimalistas.

En México, el incrementalismo de la política pública puede ser atribuido a élites tradicionales que usan su poder para bloquear reformas que afectan sus intereses o asegurar iniciativas que protejan su situación privilegiada.

Si ustedes verdaderamente quieren que México crezca, tendrán que crear la capacidad de regular y reformar en nombre del interés público.

Tendrán que mandar señales inequívocas de cómo van a desactivar esos “centros de veto” que están bloqueando el crecimiento económico y la consolidación democrática: Los monopolistas abusivos, los sindicatos rapaces, las televisoras chantajistas, los empresarios privilegiados y sus aliados en el gobierno.

Si ustedes verdaderamente quieren que México prospere, tendrán que tomar decisiones que desaten el dinamismo económico, que fortalezcan la capacidad regulatoria del Estado y contribuyan a construir mercados, que promuevan la competencia y, gracias a ello, aumenten la competitividad.

En pocas palabras, usar la capacidad del Estado para contener a aquellos con más poder en el gobierno, con más peso que el electorado, con más intereses que el interés público.

¿Qué hacer? Los conmino a leer textos tan influyentes como “The Growth Report” y “The Power of Productivity”.

A estar conscientes de lo que todo país interesado en crecer y competir debe hacer para lograrlo.

A saber que ello requiere una economía capaz de producir bienes y servicio de tal manera que los trabajadores puedan ganar más y más.

A entender que ello se basa en la expansión raída del conocimiento y la innovación; en nuevas formas de hacer las cosas y mejorarlas; en técnicas que aumentan la productividad de manera constante.

A reconocer que las economías dinámicas suelen ser aquellas capaces de promover la competencia y reducir las barreras de entrada a nuevos jugadores en el mercado.

A entender que esa tarea del gobierno -a través de la regulación adecuada- crear un entorno en el cual las empresas se vean presionadas por sus competidores para innovar y reducir precios, y pasar esos beneficios a los consumidores.

A comprender que si eso no ocurre, nadie tiene incentivos para innovar. En lugar de ser motores de crecimiento, las empresas protegidas y/o monopólicas terminan estrangulándolo.

En pocas palabras, la competitividad -factor indispensable para atraer la inversión y con ella remontar la crisis, como sugería Sanguinetti- Está vinculada a la competencia.

El crecimiento económico está ligado a la competencia. La innovación y, por ende, el dinamismo y la creación de empleos se desprenden de la competencia.

La inversión que se canaliza hacia nuevos mercados y nuevas oportunidades es producto de la competencia. No es una condición suficiente pero sí es una condición necesaria. No bastará por sí misma para desatar el crecimiento, pero sin ella jamás ocurrirá, por más dinero público que se inyecte a la economía mediante políticas contracíclicas.

Y, ¿cómo empezar a empujar eso? Con una tercera cadena de televisión; con el fomento de la competencia en banda ancha a través de la red de la Comisión Federal de Electricidad; con el fortalecimiento de los órganos regulatorios, con la sanción a quienes violen los términos de su concesión; con la reacción de mercados funcionales, como ya se logró con las aerolíneas de bajo costo; con medidas que se empiecen a desmantelar cuellos de botella y a domesticar a esas “criaturas del Estado”.

Tiene que ver con la inauguración de un nuevo tipo de relación entre el Estado, el mercado y la sociedad.

Porque si la clase política de este país no logra construir los cimientos del capitalismo democrático, condenará a México al sub desempeño crónico. Lo condenará a seguir siendo un terreno fértil para los movimientos populares contra las instituciones; un país que cojea permanentemente debido a las instituciones políticas que no logra remodelar; los monopolios públicos y privados que no logra desmantelar; las estructuras corporativas que no logra democratizar.

Será lo que Felipe Calderón llama “un país de ganadores” donde siempre ganan los mismos.

Un lugar donde muchas de las grandes fortunas empresariales se construyen a partir de la protección política, y no de la innovación empresarial.

Un lugar donde el crecimiento de los últimos años ha sido menor que en el resto de América Latina debido a los cuellos de botella que los oligopolios han diseñado, y que sus amigos en el gobierno les ayudan a defender.

Un lugar donde las penurias que Madame Calderón de la Barca enfrentó con los aeropuertos, los maleteros, los taxis, las gasolineras, la telefonía y la televisión son las mismas que padecen millones de mexicanos más.

Ese consumidor sin voz, sin alternativa, sin protección. Ese hombre invisible. Esa mujer sin rostro.

Esa persona que paga -mes tras mes- tarifas telefónicas más altas que en casi cualquier parte del mundo.

Esa compañía que paga -mes con mes- servicios de telecomunicaciones que elevan sus gastos de operación y reducen sus ganancias.

Miles de personas con comisiones por servicios financieros que no logran entender, con cobros inusitados que nadie puede explicar, parados en la cola de los bancos. Allí varados. Allí desprotegidos. Allí sin opciones. Allí afuera..

Víctimas de un sistema económico disfuncional, institucionalizado por una clase política que aplaude la aprobación de reformas que no atacan el corazón del problema.

Presidentes, secretarios de Estado, diputados, senadores y empresarios que celebran el consenso para no cambiar.

Aunque se agradece que este foro finalmente acepte la magnitud de la crisis, si de aquí no surgen medidas concretas para mirar más allá de la coyuntura, revelará nuevamente nuestra incapacidad para encarar honestamente los problemas que México viene arrastrando desde hace décadas.

Revelará la propensión de los sentados aquí a proponer reformas aisladas, a anunciar medidas cortoplacistas, a eludir las distorsiones del sistema económico, a instrumentar políticas públicas a pedacitos, para llegar a acuerdos que sólo perpetúan el statu quo.

Mientras tanto, la realidad acecha a golpes de 327 mil despedidos, crecimiento negativo, el lugar 60 de 134 en el índice Global de Competitividad y una nación que dice reformarse mientras evita hacerlo.

México no crece por la forma en la cual se usa y se ejerce y se comparte el poder. Ni más ni menos.

Por las reglas discrecionales y politizadas que rigen a la república mafiosa, a la economía “de cuates”.

Por la supervivencia de las estructuras corporativas que el gobierno creó y sigue financiando.

Por un modelo económico que canaliza las rentas del petróleo a demasiadas clientelas.

Por un sistema político que funciona muy bien para sus partidos pero muy mal para sus ciudadanos. Un sistema de “extracción sin representación”.

Creando así un país poblado por personas obligadas a diluir la esperanza; a encoger las expectativas; a cruzar la frontera al paso de 400 mil personas al año en busca de la movilidad social que no encuentran aquí; a vivir con la palma extendida esperando la próxima dádiva del próximo político; a marchar en las calles porque piensan que nadie en el gobierno los escucha; a desconfiar de las instituciones; a presenciar la muerte común de los sueños porque México no avanza a la velocidad que podría y debería.

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Los Próximos 100 Años

Por Mac Kroupensky

Realmente me divirtió el programa de esta semana.

Resulta que el 27 de enero 2009, salió un nuevo libro titulado “los próximos 100 años”, que está en boca de los políticos en Washington por su visión controvertida.

Lo escribió George Friedman, fundador y jefe de inteligencia de la empresa Statfor, conocida como la otra CIA. Y dice en el libro que a mediados de este siglo México será una de las 10 economías más importantes del mundo.

Da unos datos que ya nos sitúan entre las economías avanzadas del mundo. Como por ejemplo que nuestro PIB esta compuesto de 70% servicios y que agricultura sólo representa el 4%.

Otro dato que me llamó la atención es que señala que aunque México es visto como economía petrolera, realmente ya no es así. En 1980 el petrolio representaba como el 60% de nuestras exportaciones, hoy es apenas el 7%. México tiene reservas petroleras, pero no depende del petrolio para su crescimento.

Pero el dato que realmente me hizo regocijar fue su análisis de quien vive en el territorio que perdió México a Estados Unidos en las Guerras de 1830 y 1840. Pues resulta que hoy casi el 40% de la población son de origen mexicano y que para mediados de siglo serán la etnia por mucho dominantemente.

Esto es sin duda un juego curioso del destino, que el 51% del territorio nacional que perdió  México a Estados Unidos, hace casi dos siglos, durante este siglo nuevamente se convertirán en una extensión, cultural, social y hasta económica de nuestro pais.

Escucha el podcast. Es justo lo que necesitamos en este momento para levantarnos el ánimo y ponernos las pilas para convertir en realidad la extraordinaria oportunidad que nos ofrece este siglo.

Aquí está la liga:

- Audio: http://www.kroupensky.com/podcasts/próximos_100_años.html

Como siempre, te mando un afectuoso saludo.

Por favor uses esta liga para tener acceso a todos los podcast e información del sitio,: www.kroupensky.com/podcasts/index_inscritos.html

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